
| Esta cactácea tan extraña que recuerda más a una piedra que a una planta, de ahí su nombre, es una lithops karasmontana var. Seguro que alguna vez la has visto en cualquier tienda especializada o en unos grandes almacenes. Las piedras vivaces son los cactos de compra más frecuente. A causa de su escaso precio y su aspecto extravagante son los preferidos por los aficionados. | ![]() |
![]() | También es muy probable que esta se halle olvidada en un rincón de la casa sin recibir la más mínima atención, languideciendo en vez de florecer, pues aunque parezca increíble, estas piedras vivaces regularmente nos sorprenden con deliciosas y delicadas flores, en esta variedad de color blanco. |

| Es un espectáculo maravilloso cuando esta pequeña piedra, aparentemente inerte, nos agasaja con su suave flor blanca, poniendo en evidencia la intensa vida que recorre su menudo cuerpo | ![]() |
| Los cambios bruscos de temperatura son muy apreciados por los cactus, de tal manera que si durante el día los rayos del sol incidieron sobre la piedra, creando a su al rededor un espacio caluroso y casi asfixiante, por la noche agradecerá un poco de aire frío del exterior. Abrir ligeramente la ventana sería un estupendo regalo para este diminuto prodigio de la naturaleza. | ![]() |
![]() | Según su emplazamiento, dependiendo de la orientación del ventanal, se deberá regar con mayor o menor frecuencia pero la intensidad del riego deberá determinarla el aficionado, prestando algo de atención y conociendo un poco a su piedra vivaz. Tocar de vez en cuando el substrato de la lithops para verificar que no esté completamente apelmazado, es una buena opción para averiguar su necesidad de agua. |
