![]() | Así, por ejemplo, muchos árboles y plantas comunes, para mantener un metabolismo activo, necesitan estar expuestas diariamente a iluminaciones prolongadas: cuando los días se vuelven cortos, como sucede en el otoño, el crecimiento se detiene y sus yemas entran en una fase de reposo que las protege frente a las bajas temperaturas invernales. Algunas especies vegetales, como es el caso de los cereales de primavera y de la remolacha, solamente florecerán cuando el período de iluminación diurno supere una cierta duración crítica característica para cada especie (plantas macrohémeras o de día largo); la espinaca, por ejemplo, comienza a florecer cuando está expuesta durante dos semanas a días |
| cuyo período de iluminación supere las trece horas. Otras especies (plantas microhémeras) permanecen en estado vegetativo si el período de oscuridad es demasiado corto, y únicamente florecerán cuando el período nocturno se haga preponderante y de una duración superior a un cierto nivel crítico variable con la especie; trigos de invierno, algunas plantas cultivadas de origen tropical, como el arroz, caña de azúcar, ciertas variedades de tabaco y de soja, etc. Existen igualmente plantas foto periódicamente neutras, es decir, que no son sensibles al ritmo diario de iluminación. En consecuencia, el conocimiento exacto de la respuesta fotoperiódica de las plantas tiene especial interés económico en agricultura, ya que permite cultivar en cada región las variedades que mejor se ajusten al fotoperído específico de la misma. | ![]() |
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En los animales, el fotoperíodo es particularmente evidente en relación con la reproducción. Ciertos peces como el Salvelinus fontinalis, que normalmente ponen en otoño, pueden ser inducidos a que lo hagan en verano. Basta para ello con alargar artificialmente la longitud del día a partir del comienzo del invierno y disminuirlo en primavera de tal forma que imite las condiciones otoñales. De forma similar, puede inducirse la actividad sexual de ovejas, cabras y venados. Quizá sean las aves los vertebrados cuya dependencia del fotoperíodo sea más notoria, ya que regula en ellas la reproducción, la muda y, en ciertas especies, la migración y los cambios metabólicos asociados. |
