| Por otra parte, había también las ciudades griegas de Asia Menor, especialmente las jonias, que habían venido a caer en manos de los persas desde los tiempos de Ciro, el cual había formado con ellas una satrapía cuya capital era Sardes, aunque permitía la subsistencia de gobernantes autónomos. En Atenas había triunfado definitivamente, la democracia, mientras Esparta, a la cabeza entonces de los pueblos guerreros, presidía la Confederación del Peloponeso. Ambas empezaban ya a pensar en ejercer la hegemonía sobre las demás ciudades. | ![]() |
| El gran historiador y geógrafo Hecateo de Mileto intentó disuadir a Aristágoras de aquella empresa, y al no lograrlo le pidió que, por lo menos, hiciera la guerra por mar, en donde existiría un mayor equilibrio de fuerzas. Pero el tirano de Mileto no hizo caso del sabio, y con sus aliados preparó un ataque contra Sardes, la capital de la satrapía, que fue tomada por sorpresa | ![]() |
Milcíades fue uno de los héroes, y aprovechó aquella exaltación para pedir setenta naves, un ejército y una gran suma de dinero con el cual -decía- haría enormemente ricos a los atenienses. | ![]() HERODOTO |
