 | Tucídides, el imparcial historiador de esta guerra, aseguró que Esparta se había visto
arrastrada a una guerra que no deseaba por temor al creciente poderío de Atenas, pero
Tucídides, aunque intervino en la guerra, por cierto con escasa fortuna, en favor de
Atenas, no podía olvidar sus prejuicios aristocráticos y su destierro provocado por
Pericles el 442 a. J.C., y aunque describió de modo objetivo los episodios de la guerra,
incluso su propia derrota, pretendió echar sobre Pericles la acusación de autocracia y la
de ser causante directo del trágico conflicto que desangró a todos los pueblos griegos. |