La dinamo (49) suministra toda la electricidad requerida para la manutención y marcha del vehículo, a saber: arranque, encendido, luces interiores y exteriores, radio, ventiladores de calefacción , claxon, etc. Esta electricidad se acumula en una batería alojada cerca del motor y de allí pasa a la bobina de encendido (48), cuya misión es incrementar considerablemente su voltaje antes de pasar al distribuidor o delco (47). Cuando el rotor, por medio de los platinos establece contacto con cada uno de los cables de encendido (44) conectados a la bujías (45) , salta por turno la chispa en ellas, y en el cilindro correspondiente se encienden los gases formados por la carga comprimida de la mezcla aire-gasolina. El mecanismo a vacío de avance y retardo (46) permite establecer un avance o retardo automáticos de la chispa; la operación se regula después automáticamente por medio de unos pesos centrífugos situados dentro del cuerpo de distribución. Un nivel de varilla (50) permite medir el nivel de aceite en el colector.
Para poner en marcha el motro del automóvil se emplea el motor eléctrico de arranque (53) que engrana transitoriamente el piñón (51) con la corona del volante del motor (52).
