GUIONES DE TEATRO DE MILA OYA

La Mesa del rincón por Mila Oya




LOS VOLCANES




      Con este nombre se conocen distintos tipos de geomorfología cuyo denominador común es su origen: la emisión de materiales rocosos fundidos, acompañados de gases calientes sometidos a fuertes presiones. La salida de estos elementos se produce a través de un cráter que comunica con el exterior algún depósito de magma profundo. La geomorfología a que dan origen, está en relación con el tipo de erupción: de tipo cónico si es explosiva, y de formas más suaves si es tranquila.


Arenal-Costa Rica

      Los procesos volcánicos comprenden todos los fenómenos asociados con el derrame sobre la superficie terrestre de los materiales magmáticos procedentes del interior de la Tierra. Cuando tal derrame no llega a producirse, pero el magma se consolida a poca profundidad de la superficie terrestre, se denominan procesos subvolcánicos.





Tipos de estructuras volcánicas.

       Tal derrame puede verificarse a lo largo de fracturas, y entonces constituye el volcanismo de tipo fisural, o bien ascender por un lugar concreto dando lugar al volcanismo de tipo central.
       El fisural se caracteriza por la salida de grandes cantidades de magma a través de una fractura profunda que rellenan amplias zonas de la superficie terrestre. Son acumulaciones de lava llamados basaltos de meseta cuya manifestación más significativa se encuentra en Islandia, cuenca del Paraná (Brasil-Paraguay), etc., y en las primeras actividades de las dorsales centrooceánicas.


      El de tipo central da dos tipos de estructuras, volcanes en escudo y estrato-volcán. Los primeros se caracterizan por la efusión de lavas muy fluidas que originan un edificio volcánico extenso y de poca altura en relación con su extensión. El ejemplo más típico se encuentra en las islas Hawai. Por contra, el estrato volcán presenta mayor altura, con típicos cono y cráter volcánicos y clara estratificación de los productos volcánicos arrojados por la chimenea y su consiguiente deposición en las inmediaciones de la misma originando el cono volcánico.El mayor ejemplo español de estrato-volcán es el Teide (Tenerife).


Haleakala, Maui, Hawaii

       Una consecuencia directa de la salida es la formación de las calderas: éstas pueden ser de hundimiento o explosivas. Así, al extruir el magma en la superficie se produce un hueco en la cámara magmática, el cual provoca un hundimiento de forma más o menos circular llamado caldera de hundimiento. Otras veces la salida del magma se realiza de forma explosiva. La más célebre de éstas es la del Krakatoa, que se formó en 1883 mediante una serie de explosiones, la más grande de las cuales fue oída en Australia , a 5000 km. de distancia, formándose una nube resplandeciente que alcanzó los 80 km. de altura en la atmósfera.





Tipos de erupciones.

       La actividad de los volcanes varía de uno a otro, e incluso dentro de un mismo volcán puede haber períodos con un tipo de actividad distinta de la de otros tiempos. Se distinguen cuatro tipos fundamentales de actividad volcánica, en función de la viscosidad del magma y de su contenido en gases, los cuales reciben el nombre de los volcanes actuales que poseen tal tipo de actividad. Varían de mayor a menor temperatura y de menor a mayor viscosidad. Son, pues, las de tipo Hawaiano, Estromboliano, Vulcaniano y Peleano.
       El Hawaiano se caracteriza por lavas muy fluidas con pocos gases, liberados sosegadamente. El cráter está ocupado por un lago de lava. Predominan las coladas de lava.


Río de lava

      El Estromboliano contiene también lava fluida en el cráter, pero de vez en cuando se proyectan bombas, lapilli y columnas de gases. Se caracterizan por lavas y escorias. En el Vulcaniano la lava es más viscosa y pastosa, y rápidamente se encostra en la superficie. La chimenea se tapona con facilidad, y los gases se acumulan saliendo violentamente. Es de tipo explosivo, predominando las nubes. La lava se pulveriza en cenizas.
      El Peleano tiene una lava viscosa, que puede formar pitones o agujas de hasta 400m de altura que se deshacen al enfriarse. La explosividad es máxima. Se forman las devastadoras nubes ardientes que arrasan todo a su paso (una de éstas borró del mapa la ciudad de San Pedro, en la isla Martinica, en 1902). Los productos sedimentarios procedentes de estas nubes son las ignimbritas.





Materiales volcánicos

       Los materiales arrojados por los volcanes pueden ser lavas, bombas, lapilli y cenizas. Las lavas son aéreas o submarinas. Las aéreas se clasifican en tres tipos fundamentales: pahoehoe, aa y de superficie continua. Las dos primeras reciben el nombre con el que se las conoce en las islas Hawai. Las pahoehoe son las lavas cordadas que se forman como consecuencia de la solidificación de una delgada costra superficial, debajo de la cual continúa fluyendo la lava que arruga a dicha costra. El aspecto que ofrece es parecido a una piel rugosa o al de una madeja de cuerdas. Por el contrario, las aa se caracterizan por presentar gran cantidad de bloques, que dan lugar al denominado malpaís. Se originan al enfriarse la capa superficial, más gruesa que en las pahoehoe, y romperse en bloques que se amontonan unos sobre otros, movidos por el flujo de la lava líquida subyacente. El tercer tipo de lava, superficie continua, se opone al carácter rugoso de los otros dos. Se da en ciertas coladas de superficie lisa.
       Por otra parte las lavas submarinas padecen un enfriamiento muy rápido debido al contacto con el agua dándoles un aspecto muy típico de almohadilla de donde reciben el nombre de lavas almohadilladas o pillow-lavas.
       Las bombas, lapilli y cenizas son los piroclastos expulsados por el volcán, que se clasifican según su tamaño.
       Además de estos materiales sólidos, los volcanes liberan gran cantidad de gases, el más importante de los cuales es el vapor de agua, siguiéndole en importancia el CO2, N2, SH2, CO, S y Cl, así como cantidades menores de ácido clorhídrico, cloruros, etc. Cuando cesa la actuación volcánica, estos fenómenos anteriormente expuestos quedan reemplazados por otros entre los que se encuentra las fuentes termales, geyseres, mofetas, solfataras y fumarolas que caracterizan la actividad volcánica.
       La clasificación de estas rocas volcánicas se establece, en primer lugar, atendiendo al contenido de SiO2, dividiéndose en :
       Ultrabásicas: SiO2 45%
       Básicas: SiO2 45% al 52%
       Intermedias: SiO2, 52% al 66%
       Ácidas: SiO2 66%
       Sin embargo, esta clasificación es demasiado simple y tiene el inconveniente de englobar con un mismo nombre a rocas de significado patrológico y tectónico muy distinto. Para evitar esto se clasifican de acuerdo con el contenido en SiO2 en relación al contenido de minerales alcalinos (Na2O+K2O).



Distribución de los volcanes y su significado tectónico

      Si se estudia la distribución geográfica de los volcanes se observa claramente que éstos se encuentran concentrados en determinadas áreas de la corteza terrestre.Las dos zonas en las que se encuentran la mayoría de los volcanes de la Tierra son el cinturón circumpacífico (construido por los volcanes que bordean el océano Pacífico) y la banda Alpino-Himalaya (formada por el conjunto volcánico que se extiende desde el sur de España, norte de África, sur de Italia y montes del Cáucaso, enlazando con el sistema del Himalaya). Otras zonas donde aparecen volcanes, en menor número que en los anteriores, son los fondos oceánicos y en el interior de los continentes. La situación de los volcanes obedece a los distintos ambientes tectónicos, y a su vez estos últimos condicionan las características de aquéllos. Así, dentro de la tectónica de placas, el cinturón circumpacífico y la banda Alpino-Himalaya corresponden a bordes convergentes de placas, mientras que los volcanes oceánicos que se encuentran en las dorsales centrooceáncias y los volcanes continentales situados en grandes fosas, como los africanos, corresponden a bordes divergentes. Por otra parte, hay un tercer tipo de volcanes, generalmente oceánicos, relacionados con los puntos calientes.


Semeru, Java-Indonesia

      Los volcanes situados sobre bordes convergentes se caracterizan por una marcada polaridad, del océano al continente, en la composición química de sus rocas. La variación se produce como consecuencia del aumento progresivo de la profundidad de los focos magmáticos hacia el continente, debido a la disposición del plano de Benioff. La secuencia típica de rocas es : Tholeitas (basaltos tholeíticos), Andesitas, y Basaltos alcalinos, en las que se produce un enriquecimiento progresivo de sodio y potasio. Dentro de la serie andesítica se diferencian magmas más ácidos, que dan dacitas y riolitas.
       En los bordes divergentes hay dos series de rocas netamente diferenciadas, una tholeítica y otra alcalina. Faltan, pues, los términos intermedios calcoalcalinos. Finalmente, en los volcanes situados sobre puntos calientes se diferencian dos tipos. Por un lado los que se encuentran en los continentes, cuyas lavas son de tipo alcalino, y por otro lado los que se encuentra en áreas oceánicas, caracterizados por sus lavas tholeíticas y alcalinas.

A.G.U.




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